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Guía · Elegir máquina

¿Hidrolavadora de agua caliente o fría? Cuándo vale la pena

Presión, caudal, temperatura y energía: cómo elegir una hidrolavadora industrial.

Presión y caudal: las dos cifras que importan

La presión (PSI o bar) despega la suciedad; el caudal (litros por minuto) la arrastra y determina qué tan rápido avanzas. Una máquina con mucha presión y poco caudal tarda más en superficies grandes. Compara siempre las dos.

Agua fría

  • Lodo, tierra, polvo y suciedad suelta.
  • Fachadas bajas, banquetas, maquinaria con barro.
  • Equipos más sencillos y económicos.

Agua caliente

El agua caliente disuelve grasa, aceite, hollín, chicle y residuos de alimentos. Con ella se usa menos químico y se termina antes.

  • Gasolineras, talleres, flotillas y patios de maniobra.
  • Cocinas industriales, plantas de alimentos y rastros.
  • Chicle y grasa en plazas y andadores.

Eléctrica o autónoma

La eléctrica (monofásica o trifásica) es ideal en planta, donde hay toma de corriente. La autónoma lleva su propio motor a gasolina o diésel y una caldera para calentar el agua: trabaja en campo, patios o donde no hay electricidad.

Un cuidado importante

Más presión no siempre es mejor: en superficies delicadas, juntas o pintura puede dañar. La boquilla y la distancia importan tanto como la máquina.

Así se ve en un trabajo real

Limpieza en una gasolinera Pemex

Grasa, aceite, aditivos, fluidos de vehículos, residuos de caucho y polvo.

Equipos para este trabajo

Preguntas frecuentes

¿Puedo poner agua caliente a una hidrolavadora de agua fría?

No: la bomba y los sellos no están hechos para eso. Se necesita una hidrolavadora de agua caliente con caldera.

¿Qué temperatura alcanzan?

Las de agua caliente que distribuimos llegan a unos 120 °C, según el modelo.